Últimos temas
» Cierre del foro
Vie Nov 21, 2014 9:49 am por Magnus Bane

» Unborn Children {Afiliación Normal - Cambio de nombre y botón}
Miér Nov 05, 2014 7:55 am por Invitado

» Comidas Graciosas... y ¿Paparazzi? || Valentina Devereaux
Dom Nov 02, 2014 1:03 pm por Valentina Devereaux

» Isabelle Lightwood
Sáb Nov 01, 2014 7:15 pm por Adhara D. Herven

» Parque de Diversiones….
Sáb Nov 01, 2014 6:42 pm por Yrenne Shadehound

» TALES OF BAGAROK {El alma medieval} - Cambio de botón (Élite)
Miér Oct 29, 2014 10:17 pm por Kyosuke Nightshadow

» Shadow Flames || Cambio de botón { Élite }
Dom Oct 26, 2014 10:44 pm por Kyosuke Nightshadow

» Soy Divergente. (ELITE) - Cambio de URL + Botón
Vie Oct 24, 2014 8:40 pm por Kyosuke Nightshadow

» Hola, hola
Jue Oct 23, 2014 6:47 pm por Alec Lightwood

Navegación
STAFF
Kyosuke Nightshadow MP || Perfil
Noticias
8/nov/14 - Foro cerrado
AFILIADOS HERMANOS
2/6
AFILIADOS ÉLITE
The New York City Photobucket 4040tales.png Guardianes Fruit of the poisonous tree Bewitch The Mind Photobucket The Maze Runner Foro de rol +18 - Historias originales - Hentai, Gore, y mucho mas

Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Ir abajo

Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Mensaje por Invitado el Vie Sep 13, 2013 10:28 pm

Lo bueno de la ciudad de Nueva York era que había tanta gente deambulando por la calle, especialmente en horas puntas, que nadie se fijaba en ti aunque caminaras sosteniendo en una mano una bolsa de hielo contra una ceja partida. Alternando el frío entre la ceja y la brecha en el labio superior. Era tan reciente que todavía no se había detenido del todo la hemorragia. Ser nefilim implica que las heridas se curen con mayor facilidad si utilizo las runas apropiadas, no que me regenere instantáneamente.

Estaba bien jodido. Y no por las heridas en sí. Aquello para mí era lo de menos, estaba acostumbrado, sólo que hacía tiempo que no me daba tal espectáculo, tan  fuerte y tan en serio con un demonio. Sin ningunas ganas de estar a solas con mis pensamientos, decidí que lo mejor que podía hacer era salir de aquel encierro del que yo mismo me impuse. No conocía muy bien la zona a la que me dirigía (o más bien no la conocía nada), pero me puse a vagar por las calles de aquella gran ciudad, en busca de un café.

Al cabo de unos minutos vi lo que no esperaba ver en un lugar como aquel: un montón de gente (depende de lo que se entienda por "montón") alrededor de algo. Yo, esperando encontrarme algo interesante y viéndome obligado a satisfacer mi curiosidad, me acerqué a la muchedumbre. Había un coche de esos que la gente normal no suele tener, así que supuse que me estaba acercando al lugar. Escuché las conversaciones ajenas y, por lo que entendí, alguien había pinchado las ruedas de aquella maravilla.

Finalmente, y dado que no había nada más que ver allí, llegue al lugar indicado. Java Jones. Desde afuera me quede contemplando el mostrador lleno de mierdas altas en calorías. Mierdas que me encantan. ¿Cuánto hacía que no comía algo de eso? Entre tantos entrenamientos no he tenido tiempo de darme gustos.
Luego, mi mirada se detuvo en más y más bocadillos e instintivamente me llevé la mano al bolsillo del pantalón donde estaba mi billetera y mi estomagó rugió una vez más.

Al entrar, vi a Annabeth sentada en una de las mesas cercanas a un gran ventanal, con la mirada totalmente perdida. Una expresión entre neutra y/o molesta cruzaba su rostro.
Una idea factible cruzó mi mente.
- No me lo puedo creer- dije fingiendo asombro - Annabeth tiene una hermana gemela y parece más insoportable que ella, y yo que creía que eso era imposible...- Me aparté la bolsa de hielo de la ceja, dejando ver una herida bastante fea con unos puntos que dejaban mucho que desear, sobretodo porque el tipo mugriento que me los había cosido no tenía ninguna pinta de médico... Sin tan solo le hubiera dejado el trabajo solo a las confiables runas en lugar de recurrir a un mundano.

Annabeth sonrió y a mi me dio por seguir tomándole el pelo. - No, por favor, no me sonrías. Creo que me produces escalofríos...- Me senté frente a ella y me le quede viendo. -¿Como estas bonita?-  Le pregunté está vez  sin molestarla.  En un tono amigable y cálido. Extrañaba a la rubia. A pesar de vivir juntos, esta semana apenas la había visto.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Mensaje por Invitado el Vie Sep 13, 2013 11:14 pm

Ese día me había levantado bastante emocionada, pues apenas hace un mes y una semana había ordenado gran cantidad de libros para poder evitar la vida social de nuevo por bastante tiempo.
Salí del instituto sin avisar a nadie digo, podrían encontrarme, si querían ellos mejor que nadie me conocían y sabían bien a donde iba hoy.
Unos jeans , una playera negra y converse. Un atuendo bastante mundano para mis gusto pero hoy quería estar cómoda. Maquillaje bastante natural y deje que mi cabello cayera en sus naturales ondas sobre mi hombro.

Así como llegue a la librería Salí de ahí, me habían prometido mi pedido de libros en exactamente un mes, pues hasta había pagado por adelantado pero no. En cuanto llegue pude ver sus caras de alterados  porque había gastado miles en ese pedido y no lo habían cumplido. SI algo de lo que más odiaba era la impuntualidad y más en ese tipo de casos
“café” pensé de inmediato y lo primero que se me vino a la mente fue el Java Jones.

En cuanto llegue pedí lo de siempre, un mocca blanco y una mesa en una esquina junto al gran ventanal.
Me fui a sentar y no tardaron mucho en llevarme mi pedido; de inmediato me perdí en mis pensamientos, varias cosas habían pasado en estas últimas semanas: mi hermano, Kyo y Anthony y bueno… Mi hermano.

Una voz bastante familiar me saco de mis pensamientos; puse los ojos en blanco al escuchar su sarcástico comentario pero después no pude evitar sonreír. Ese chico era demasiado para mí, su sonrisa me mataba.
A veces cuando estaba con el me sentía bastante estúpida, pues, era uno de los primeros que me gustaban de una buena manera. Pero claro que no le diría nada, preferiría tener su amistad a no tenerlo por completo. “compórtate, Annabeth!” pensé.
Levante mi vista y  de inmediato mi sonrisa se convirtió en cara de preocupación; pero tan solo unos segundos porque después mi rostro fue neutro de nuevo –¿qué te paso? ¿En qué lio te metiste ahora?- pregunte de inmediato. De manera casi automática me levante y tome la bolsa de hielo para remplazarlo y que fuera yo la que mantuviera la fría bolsa sobre la herida.
Estaba bastante cerca de él, lo suficiente para ver todas y cada una de las facciones de su rostro, su cara, sus ojos, su boca… sus labios… “Annabeth, Por el Ángel!” me recordé a mí misma. Agite la cabeza como para sacar esos pensamientos de la cabeza y me separe de él sentándome de nuevo –¿te has puesto un iratze?- pregunte pero yo ya tenía la estela afuera. –No te puedo dejar solo un par de días por que ve como terminas- digo a modo de broma y la sonrisa se ilumina de nuevo en mi rostro –en definitiva que me extrañabas, no era necesario un intento de suicidio para llamar mi atención, lo único que tenías que hacer era cruzar el pasillo y tocar a mi puerta- añadí de nuevo en un tono algo ególatra; después recupere mi tono de siempre, hablando enserio –Estoy bien, mejor que tú por lo que veo- añado –y tu ¿guapo?- pregunto regresándole el cumplido.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 14, 2013 9:39 pm

Enarqué la ceja que no tenía rota cuando Annabeth me arrebató la bolsa de hielo y comenzó a sostenerla entre sus manos. Un quejido de dolor se arrancó de mis labios al sentir nuevamente el frió hielo contra mi herida que ardía a fuego vivo.  -He perdido mi estela... - mascullé en un intento de excusarme, viendo a la rubia cada vez más de cerca. Podía sentir nuestros alientos chocar.

No había que ser un genio del lenguaje corporal para darse cuenta de que la misma atracción que ella provocaba en mí, la provocaba yo en ella, era algo recíproco, y no tenía nada que ver con mi modo de dirigirme a ella. Su atracción había estado presente desde el primer momento. Al igual que como sucedía conmigo. -Tengo que mantener él interés, ya sabes... no puedo llegar y cruzar la puerta. Prefiero que sea del modo difícil- dije en tono aparentemente calmado, y sin moverme del sitio. La verdad, es que más de una vez había querido escabullirme para ir a visitar a la rubia, pero, no lo había hecho por qué hay una parte de mí que quiere mantener el sentido común. Estando junto a Annabeth, lo que he llamado sentido común, simplemente no existe, se evapora en el aire.

-¿Yo?.... - Una sonrisa cruza por mi rostro al escuchar que mi cumplido es correspondido, mientras pienso en como responder, pero la verdad es que no tenía nada nuevo que contar a excepción de mi enfrentamiento con el demonio, y es que por el momento no tenía ganas de hablar de eso. - Lo usual. Intento parecer casual y junto ambas manos mientras me reclino en el asiento.

Lo siguiente que ocurrió me dejó atónito. En un momento estaba mirando a Annabeth y al otro me imagine besándola. Todo se sentía tan real... Pero, no me tenía permitido pensar de ese modo. Quiero decir, Annabeth es mi amiga, mi compañera de fiestas, mi confidente, no se que sería de mi si es que la pierdo. No jodería nuestra amistad por nada en el mundo.

Me paré de golpe y la fulminé con la mirada escandalizado y empezando a ponerme más rojo que la herida que cruzaba mi ceja. Por un momento pensé que todos es Java Jones podían leer mis pensamientos.
-Pero...¡¿Qué me has hecho?!- grité sin dar crédito a lo que acababa de ocurrir por mi mente, era como si momentáneamente alguien hubiera controlado mi cuerpo sin mi permiso. Aunque, eso claramente no tenía nada que ver con la rubia, una parte de mí sabía eso. Lo tenía más que claro. -¡Por el Ángel! -

Antes de que Annabeth pudiera responder solté un disculpa. -No he dormido bien últimamente, ha de ser eso- rasqué mi nuca con incomodidad. -¿Me convidas de tú café?- le pregunté intentando cambiar el tema, mientras le daba un sorbo a su taza. Estaba enfadado conmigo mismo por ser tan estúpido. Últimamente la torpeza iba de la mano conmigo.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 14, 2013 10:49 pm

-El interés existe, eso tenlo por seguro- asegure sin realmente darme cuenta de lo que acababa de decir. Mis ojos se abrieron de par en par cuando reaccione ante mis palabras asi que mi única reacción en el momento fue bajar la mirada y pretender que no había hecho eso.

Pero justo antes de que pudiera decir otra cosa todo ocurrió bastante rápido; me quede con la mano y la estela en el aire porque él ya estaba de pie y reclamándome algo ¿Qué que le había hecho?. La confusión me invadió por un momento, un momento bastante corto pero después me pidió disculpas.
Hice caso omiso de aquello y sonreí asintiendo un poco, aun bastante confundida por lo que acababa de pasar. –podríamos ir a dormir- ahí va de nuevo otro comentario estúpido de mi parte.
“mal momento para comportarte como una adolescente mundana enamorada” me dije a mi misma –digo, no los dos… o sea, no en la misma cama..- hice una pausa tratando de acomodar mis ideas –O sea, los dos nos vamos al instituto y tú a tu cuarto a dormir- aclare y luego solté una risa -¿Qué me haces, Lennon?- pregunte aunque eso sonó mas como una pregunta para mí.

-Claro- le tendí la mano para darle mi vaso y luego vi su herida de nuevo; pensando que si le ponía un iratze en la cara seguro que le quedaría una pequeña marca –Lo pongo en el cuello ¿te parece?- pregunte refiriéndome al Iratze; pero no espere respuesta, era lo más cercano a la herida y donde la herida no se notaría y solo sería una cicatriz más entre otras.
No espere su respuesta y me acomode un poco más cerca de el con una mano deteniendo su playera hacia abajo para que no me molestara al momento que dibujaba la runa. Como todos los cazadores era una experta en esa en específico.
Solo que con él era diferente, tenía ya bastantes años que no dibujaba runas en otro cazador que no fuera mi Parabatai pero con Lennon me resultaba extrañamente sencillo y familiar.

No tarde mucho y cuando lo hice me separe un poco para ver lo perfecta que me había quedado aquella runa, sonreí satisfecha y luego subí mi vista para verlo; solo para encontrarme con sus ojos –listo- dije, sintiendo su aliento sobre el mío; antes de separarme de nuevo y recargarme en el sillón. Encontrándome con la mirada curiosa de un mundano –Es un plumón!- grite de forma amigable hacia el chico y agite la estela bastante rápido en su dirección, para que no lograra a distinguir su figura. Asintió bastante aliviado y luego aparto la vista de nosotros.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Mensaje por Invitado el Dom Sep 15, 2013 1:09 am

Me relajé al notar que Annabeth no le tomaba importancia a lo que acaba de ocurrir. Así que me quede escuchándola, con verdadero interés. A medida que las palabras salían de su boca, mis cejas, incluyendo la rota, se fueron enarcando . -¿Te me estas proponiendo? - pregunte entre divertido y con una mueca de perversión en la cara.  -Creo que nuestra siesta puede esperar- dije cortando sus ideas y luego soltando una risa un poco estruendosa. -Necesito una taza de café- quizá eso ayudaría, o, me terminaría bebiendo toda la de Annabeth. Soy de esas personas que necesitan del café para sentirse del todo bien. -Pero antes, la runa- el dolor de la ceja me ardía cada vez más.

Asentí cuando me preguntó si en el cuello estaría bien. Solo sería una cicatriz más entre tantas, nunca le he dado importancia a eso.

Con la mano izquierda me apresuré a sostener mi camiseta hacia abajo, y, Annabeth tuvo la misma idea, por qué nuestras manos se encontraron el trayecto. La rubia, con destreza, como quien sabe lo que hace (y no es para menos siendo una nefilim) no se demoró mucho en terminar de trazar un Iratze en mi cuello.

Al terminar, nuestros ojos se encontraron y nuevamente sentí un subidon de impulsos. -Así que - dije aclarando mi garganta y saliendo de mi ensoñación. No fui nada sutil. -¿Pedimos otra taza de café? - Hubo una ráfaga de aire frió cuando la puerta del restaurant se abrió, dejando entrar a otro cliente de entre tantos. Me estremecí y llamé a la camarera, a quien le pedí un cappuccino y se marcho rápidamente.  

Retomando la confianza, me volví hacia Annabeth y cogí una de las servilletas que descansaban sobre la meza. Comencé a hacer dobleces casi a ojos cerrados hasta quedar con una grulla de papel en la mano. Era algo que solía hacer siempre que tenía material al alcancé. Algo que había aprendido de una vieja amiga en Inglaterra.
Le extendí a Annabeth la grulla, dejándola en sus manos. -Gracias por ponerme la runa -. Aparté la bolsa de hielo, ya que no creía que la tuviera que volver a acercar a mi rostro.

Casi por inercia toqué mi rostro con la punta de mis dedos, trazando mis pómulos hasta llegar a mi ceja rota. -No tardará en sanar- esbocé una sonrisa.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Mensaje por Invitado el Dom Sep 15, 2013 12:10 pm

Vi con mucha atención lo que hacía con aquella servilleta y sonreí al ver el resultado final –de saber que cada que te ponga una runa me regalaras algo así, dime y me convierto en la que te ponga las runas diario-  Aunque claro que la encargada de eso, la mayoría de veces, era su parabatai.

-así te ves más rudo- bromee mientras mis ojos se desviaban de los suyos a la herida –conseguirás millones de chicas con esa herida, el traje de batalla y unos cuantos piercing en la cara- añadí de nuevo a modo de broma. Pero por lo que había visto a muchas chicas mundanas les encantaban los chicos “rudos”.

La mesera regreso con el café de Lennon –podrías darme más Mocca Blanco?- pedí extendiéndole mi taza casi vacía; le sonreí de manera amable y antes de irse.
Sentí que alguien me miraba pero no preste atención por un par de segundos que mi curiosidad me gano y me gire un poco para ver a una bolita de chicos en una mesa, chicos de no más de 16 años que me miraban, en cuanto mi mirada se encontró con la de una de ellos, me guiñé el ojo. No dije nada y me gire hacia Lennon de nuevo –bueno, me vas a contar como te hiciste eso?- pegunte con curiosidad.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Mensaje por Invitado el Dom Sep 15, 2013 4:22 pm

Miré con desagrado a los chicos que observaban a Annabeth unas cuantas mesas más allá. -Ah, bueno... - intenté buscar las palabras adecuadas para comentar lo ocurrido. -Al no poder dormir me fui a dar un paseo y desagradablemente me he encontrado con un demonio deambulante -. Intentaba restarle la mayor importancia posible al relatar la historia. -Me ha cogido desprevenido, eso es todo - Me hundí de hombros y bebí un sorbo de mi café. El café era la bebida energética preferida por los estadounidenses, en Inglaterra preferían el té.  Me entra nostalgia al pensar en ello. En seguida solté la taza y saque la lengua mientras inhalaba y exhalaba bastante rápido, dando a entender que me había quemado la lengua. - Joder. Está caliente -. de todos modos termine de beberlo.

Dirigí mi mirada hacía la ventana. Las nubes antes habían estado grises, como un bol gigante a punto de volcarse, ahora, caían pequeñas gotas que formaban dibujos irregulares sobre el vidrio. Siempre me había gustado la lluvia. Quite mi vista del vidrio mojado y volví a mirar a Annabeth, quien ya estaba terminando su café. De mi billetera saque algo de dinero, lo suficiente para pagar la cuenta de ambos, y lo dejé sobre la mesa. Cogí a Annabeth del brazo y me dispuse a salir de Java Jones.

No estaba seguro si es que Annabeth disfrutaría de la lluvia tanto como yo lo hacía, así que una vez nos encontrábamos en la acera, me saqué mi chaqueta negra y se la tendí. - Em... yo... - murmuré al ver el rostro de interrogación que tenía la rubia, sentía que el rostro me iba a estallar en llamas, ¿que mejor momento para hacerme el tímido y avergonzado? Sonreí burlonamente. -Anda ángel, cógela - Le dije empujándola un poquito  solo para que no se quedara ahí parada. Mi playera negra comenzaba a adherirse a mi abdomen a causa de la lluvia que se incrementaba cada vez más.

-¿Y si vamos al instituto?- propuse al ver como la gente corría en busca de algún refugio. Y es que al parecer a la rubia no le agrado mucho la idea de aventurarnos en la tormenta, hasta podría jurar que estaba comenzando a temblar y eso hizo que me entrara un poco de culpa.

-Ya sabes, no está tan lejos, digamos que el instituto está a unos quince minutos corriendo, si vamos caminando serán veinte- No me importaba a donde fuéramos, siempre y cuando no volviera a estar solo. Estas semanas alejado de casi todos me habían hecho extrañar un montón el socializar.

La miré de reojo, parecía molesta y no se por que eso me hacía sonreír, seguro ya estaba pensando en que quería matarme y a cuantos años de prisión tendría que enfrentarse por cometer homicidio. -¿Estás molesta conmigo? - pregunté mientras sentía la lluvia colarse hasta por mis pestañas. Pasé uno de mis brazos por su cuello, atrayendola hacía a mi mientras comenzábamos a caminar. Era algo que solía hacer.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Mensaje por Invitado el Dom Sep 15, 2013 5:09 pm

-te diré esto en palabras exactas de mi parabatai: “Carajo Annabeth, Siempre que tengas ganas de cazar debes avisarme”- dije en un tono exagerado como el que Anthony usaba cuando llegaba herida de alguna pelea, cuando salía yo sola –Ahora cambia mi nombre por el tuyo- añadí pero ya n le di más importancia a eso, no pensaba regañarlo por salir a hacer el trabajo –cuídate mas ¿quieres? ¿Qué haría yo sin ti?- pregunte aunque realmente sin esperar una respuesta de su parte.

De pronto ya nos encontrábamos en medio de la acera con una tormenta sobre nosotros; la lluvia no me molestaba, al contrario. La amaba.
Lo vi por unos segundos, analizando cada uno de sus movimientos y sus palabras, sin decir nada y con un rostro completamente neutro pero al final no pude más y estalle en una carcajada, una ataque de risa para ser exactos.
Tome su chamarra  estaba a punto de ponérmela porque si comenzaba a tener frio, pero se mi hizo injusto que el solo tuviera puesta su chamarra y yo ya tenía una sudadera encima –anda, póntela tú, no tengo frio—dije pero mis labios castañeando delataron mi mentira, pero aun así se la di para que se la pusiera.
-increíble que no me conozcas, amo la lluvia- di por terminado el tema, la verdad no tenía ganas de regresar al instituto  y si lo hacíamos así de mojados Maryse nos mataría por mojar sus alfombras –Hagamos algo, lo que sea- dije en un tono ya más bajo; sintiendo como poco a poco mi cuerpo se acostumbraba a la temperatura del agua que caía constantemente sobre nosotros.
-a menos, claro, que tu ya te quieras regresar- levante los hombros como retándolo a que se quedara conmigo.

Paso su mano por mi cuello y yo le correspondí de una manera algo torpe pasando mi brazo por su cintura; quedando más juntos de lo normal. Podía percibir su olor, un olor incapaz de percibir pero que me agradaba bastante.

Seguimos caminando y yo como no queriendo lo guie hacia un pequeño jardin que se encontraba a la vuelta. Ese jardín siempre me había gustado pues en las tardes/noches casi siempre estaba vacío y me servía de lugar para pensar o leer un libro con bastante tranquilidad. Afortunadamente estaba vacío. –te gusta?- pregunte a un tono normal y me gire un poco para verlo y también levante un poco la cabeza pues a pesar de que era alta el seguía siendo más alto que yo. –si no, podemos buscar otro lugar… o un refugio de la lluvia- aunque ya no se para que serviría eso pues estábamos completamente empapados.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Un taza de café, quizás. Siempre es buena. [Annabeth R. Lightwood]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.